Comunicado
A un año del frauderendum en Costa Rica
El tren de la historia se encuentra en una estación en la cual la humanidad se relaciona a lo interno de si misma y con el ambiente, bajo las determinaciones de un sistema de socialización que es el capitalismo. Debemos hacer notar una característica, entre las muchas que tiene, que es la extensión de sus redes de mercado sobre prácticamente todos y cada uno de los espacios geográficos del planeta, así como también, sobre casi todas las actividades realizadas por las personas en las múltiples sociedades contemporáneas, penetrando en nuestras vidas y ejerciendo influencia en esferas de la vida social nunca antes consideradas como objetos-mercancía.
Estas complejas dinámicas son configuradas bajos las pautas establecidas por el modelo neoliberal. Dentro de la amplia variedad de esas destructivas fuerzas neoliberales se producen, impulsan y finalmente se imponen, por el imperialismo norteamericano, los Tratados de Libre Comercio (promovidos en el marco del ya fracasado proyecto” hemisférico denominado ALCA, que data de 1994) a aquellas naciones que poseen aún espacios geográficos y sociales donde se pueda ejecutar la extracción de riquezas de sus pueblos. Esto ocurre bajo el “amparo” de incomprensibles mamotretos jurídico-comerciales de miles de hojas de papel, refrendado por el servilismo de las más corruptas clases gobernantes y las rancias burguesías subordinadas a los intereses del gran capital transnacional.
Mediante los grilletes de esos “acuerdos comerciales” se presenta la cara visible de la dominación; imposiciones del imperialismo recibidas con complacencia por las clases dominantes de nuestras naciones. así como tampoco se les pueden considerar comerciales, debido a que tocan todas las áreas de las economía de los países más allá de lo típicamente considerado como comercial, y más allá esos “mecanismos comerciales”, como también le han re-bautizado a los TLC, penetran en lo más profundo de la configuración política de las naciones agredidas, modificando la estructura de los Estados para ponerlos a total disposición de las exigencias del mercado internacional, y en consecuencia del gran capital transnacional; tampoco puede considerarse ese tipo de “mecanismo” como comercial, porque junto a las mudanzas profundas en el ámbito económico y político estrictamente visualizados, se provocan amplias y ondas fisuras en la estructura social de los países que adquirieron tal “compromiso”, aumentando el desempleo, la pobreza, la miseria, la pauperización de las relaciones laborales de las masas trabajadoras, atacándose directamente el equilibrio del ambiente por la expresa promoción a la sobre explotación de los recursos naturales, acarreándose una basta gama de consecuencias nefastas que complementan las anteriores.
Diversos países de Nuestra América han sufrido la hipoteca de su futuro por la firma, aprobación, ratificación y aplicación de Tratados de Libre Comercio con la superpotencia imperial del norte; siendo el pionero en el abordaje de tan tortuoso camino México con el NAFTA, impulsando el seguimiento del “ejemplo” de la burguesía mexicana, en Chile, Perú, Centroamérica, República Dominicana, Panamá y Colombia, con burguesías locales controladoras de sus Estados mediante el gobierno. En todos estos casos de sometimiento a las imposiciones del capital transnacional se dieron muestras, unas más y otras menos, de resistencia de los pueblos para defender su dignidad e integridad ante la agresión imperialista. En tan diversas realidades de lucha presentadas en los diferentes países se dio la posibilidad real de derrotar la expansión del TLC entre Estados Unidos – República Dominicana y Centroamérica (CAFTA), con un amplio movimiento espontáneo de masas en Costa Rica, que tuvo su punto más alto en 2007, con motivo del referendo convocado de manera engañosamente por el gobierno neoliberal del presidente Oscar Arias, para decidir sobre la aprobación o no de ese “acuerdo comercial”. Tal evento propio de la llamada “democracia directa” burguesa, fue impulsada por la enérgica presión de los más amplios sectores sociales costarricenses (sector estudiantil secundario y universitario público, mujeres organizadas, ecologistas, sindicatos, partidos políticos de izquierda y progresistas, academia, campesinos, artistas, feministas, GLBT, afrodescendientes), que llevaron al gobierno a realizar la convocatoria de tal referendo como única salida posible a la potencial explosión social que se avecinaba por la fuerte oposición a la aprobación de tan nefasto instrumento de dominación del capitalismo. El proceso le lucha y resistencia en los meses de preparación para tal evento fue desarrollado de una gran cantidad de entes de base auto denominados “Comités Patrióticos” (autónomos, horizontales, deliberativos y ejecutivos), que organizaban el trabajo de base en cada comunidad del país, llevando un mensaje despertador de una conciencia social en amplias masas de la población, especialmente trabajadores, entregando información sobre las nefastas consecuencias de ese Tratado para la vida de las clases populares costarricenses; todo este trabajo fue realizado con amplísima creatividad en aspectos desde lo organizativo hasta la propaganda, y todo bajo la consigna de “la unidad en la diversidad”, así como el respeto y la tolerancia, lo que fue un repelente natural a la posible presentación de prácticas políticas tradicionales (representadas por los partidos políticos).
Dicho referendo se realizó el 7 de octubre de 2007, siendo afrontado por las organizaciones sociales y la población costarricense concientizada –nucleadas todas las partes en los Comités Patrióticos- con patriotismo, dignidad y claro sentir antiimperialista; debiendo enfrentarse una maquinaria mediática movida por millones de dólares manejada por la burguesía local costarricense en visible alianza con el capital transnacional norteamericano, que atacó fuertemente la posición patriótica contra el subyugador tratado, configurándose un fraude mediático muy anterior a la fecha de realización del referendo, con el apoyo directo del gobierno, el manejo estratégico por la burguesía, y el financiamiento compartido de esta con el capital estadounidense. El resultado de ese proceso electoral finalmente fue desfavorable a los intereses del movimiento patriótico (confluencia de todas las fuerzas opositoras al tratado), por un margen de tan solo 50 mil votos menos que la posición a favor de ese “acuerdo comercial”. Tal acontecimiento en apariencia fue una derrota más para el movimiento popular costarricense, centroamericano y latinoamericano, como desde entonces ha sido posicionado por los sectores dominantes auto-proclamados triunfadores, al consolidar mediante la manipulación la institucionalidad diseñada y construida por ellos mismos para legitimar ante el pueblo la imposición de ese nefasto mecanismo de dominación.
Mas allá de esa lectura manipulada de los hechos, se debe valor ese proceso en Costa Rica como el inicio de una lucha que se enfila frontalmente contra el neoliberalismo, y por la construcción de un proyecto societario que marque un camino propio, pudiéndose abrir un futuro periodo pos-neoliberal este pequeño país. Para lo que definitivamente se deberá romper con las ataduras del capitalismo, mediante el impulso de la revolución socialista, como única forma posible de superar las barbaries generadas por el sistema capitalista desde sus inicios en nuestra Patria Grande Latinoamérica, desde la época colonial durante la fase de acumulación primitiva del capital mediante el desarrollo capitalista de la agricultura, minería y otras actividades por la vía de sobreexplotación de la fuerza de trabajo, y la destrucción y agotamiento de los recursos naturales; barbaries que son reproducidas actualmente bajo el modelo neoliberal, donde América Latina se muestra hoy más dependiente del mercado internacional que cualquier punto anterior en la historia, como se ilustra en mecanismos como el DR-CAFTA.
Hacemos un llamado un lleno energía y esperanza al conjunto de fuerzas que se opusieron, y aún siguen oponiéndose al TLC EE.UU.- Centroamérica – Rep. Dominicana, compañeras y compañeros dominicanos, guatemaltecos, salvadoreños, hondureños, nicaragüenses, costarricenses, que en ocasión de esta fecha repensemos nuestras luchas para la construcción de organización política revolucionaria; el despertar de conciencia política en los sectores populares más allá de la (siempre importante) conciencia social atada a coyunturas, esto haciéndose posible con la superación del trabajo de base meramente informativo por procesos de formativo de los cuadros que han de encargarse de hacer el trabajo de base formativo. Llamamos a nuestros y nuestras compañeros y compañeros luchadores populares en nuestra América Central y en toda Latinoamérica para no caer en el espejismo que representan los procesos electorales desarrollados en el marco de la democracia burguesa, ya que como lo demostró la comentada experiencia costarricense de hace un año, así como muchísimas otras aún mas recordadas la historia, los grupos hegemónicos de la sociedad civil harán todo cuanto sea necesario para mantenerse en esa posición de dominadores, incluyendo la violación de su misma democracia.
Al pueblo costarricense, sus organizaciones sociales, y Patrióticas (de base), cuya lucha alcanzó un “pico” histórico (representativamente) hace un año atrás, los y las instamos a dar una lucha a lo interno de ese movimiento patriótico para recuperar la unidad experimentada durante la lucha contra el Cafta, mediante la articulación de esfuerzos hacia la organización de todos esos sujetos, y la construcción de un proyecto de transformación social que tengo como espacio de realización Costa Rica, pero con la mirada puesta en la región centroamericana como una unidad geográfica para lucha conjunta por el socialismo; para esto llamamos a vencer del fraccionamiento actualmente presente con motivo de la preparación para los eventos electorales de 2010, y buscar la conformación de una unidad multisectorial y de identidad clasista que supere la cuestión electoral, y se privilegie la construcción la construcción de un proyecto político alternativo que se convierta un verdadero impulso a las transformaciones necesarias, que conforme avanzan los mecanismos de expropiación del capitalismo se presentan en mayor cantidad y profundidad. Así también llamamos a los sectores populares del centroamericano país de Panamá, que a pesar de no ser firmantes del CAFTA se encuentra amenazado por un TLC bilateral con los Estados Unidos, que aguarda su aprobación a nivel legislativo, por lo que les llamamos a resistir con fortaleza y valentía a los embates del capital que plantea ese TLC, que está en proceso de estar listo para castigar con las políticas comerciales destructoras de sociedades.
Para cerrar llamamos a los demás pueblos de América Latina, en especial los que son afectados por este tipo de “instrumentos comerciales” (Perú, Colombia, Chile, Mexico), a luchar por la eliminación de estos yugos que cargados por las clases trabajadores, y sufridos por estas. Finalmente llamamos a no dejar pasar ninguna oportunidad para recordar todas nuestras luchas, grandes y pequeñas, desarrolladas en el pasado desde el río Bravo hasta la Patagonia, entre el Océano Atlántico y Pacífico, como formas de rescatar nuestra identidad de clase trabajadora en lucha por la construcción de un mundo, y una América Latina donde la mujer y el hombre vivan emancipados y con las más altas condiciones de vida, revirtiendo más de 500 años de dominación que hasta hoy persisten. Impulsemos la solidaridad internacionalista (real y efectiva) con los procesos de cambio en Venezuela, Ecuador que acaba de aprobar su nueva constitución anti-neoliberal, Bolivia que se encuentra en tensión por los intereses mezquinos en generar una balcanización, Paraguay que esta a las puertas de iniciar transformaciones políticas que muden las estructuras corruptas que han mantenido su pueblo en la miseria, Cuba que se está recuperando del azote de un mortífero huracán, Puerto Rico en sus justas pretensiones de liberarse del yugo colonial estadounidenses, Haití en la lucha por sacar las fuerzas armadas multinacionales que tienen ocupado su territorio, Uruguay, Argentina y Brasil en su lucha por combatir las políticas de internas y externas de intermediación de sus gobiernos; y todas las demás luchas de los pueblos en este continente americano.
“Sepamos ser libres no siervos menguados, derecho sagrado la patria nos dá”
(Himno de la Independencia de Costa Rica)
Guararema, Sao Paulo, Brasil. 7 de octubre de 2008.
Organizaciones Firmantes:
Movimiento Alternativo de Izquierdas (MAIZ), Costa Rica.
Frente Estudiantil Revolucionario (FER29), Panamá.
Movimiento por el Rescate del Sandinismo, Nicaragua.
Comité de Unidad Campesina (CUC), Guatemala.
Frente Nacional por la Derechos Económicos y Sociales (Frenadeso), Panamá.
Organizaciones Suscriptoras:
Sindicato Nacional de Educadores Jekupytyrã, Paraguay.
Frente Popular Dario Santillán, Argentina.
Comuna Oxaca, México.
Movimiento Estudiantil Identidad, Colombia.
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